A Silver Mt.
Zion (o Thee Silver Mt. Zion Memorial Orchestra)
2014
49 min.
Post-Rock, Art
Rock… ¿Chamber Punk?
He tratado de mostrar a varias
personas la música de A Silver Mt. Zion a través de los años, con resultados
francamente pobres. La mayoría de las veces se me quedan viendo como si tuviera
peste bubónica. Algunos —los más educados— sueltan un lacónico “seh, ’ta chido”,
antes de regresar a su vida normal y no hablar de música conmigo por un buen tiempo.
Al fin, creo que la honestidad de una persona me reveló, hace no mucho tiempo,
el núcleo de este asunto. “Me dan nervios, ansiedad”, dijo esa persona. E incluso
el apologeta oscuro que llevo dentro debe admitir que esas emociones no son
agradables para casi nadie. Lo peor es que no puedo decir que esa persona esté
incorrecta: yo siento los mismos nervios y la misma ansiedad cuando escucho a
Silver Mt. Zion, por no hablar de Godspeed You! Black Emperor, proyecto del
cual son primos-hermanos. ¿Entonces qué? ¿Por qué los nervios y la ansiedad que
produce esta banda se transforman en algo sublime para mí y no para otros? Creo
que tiene algo que ver conmigo: yo les mostré la música, y lo hice en el
momento en que se me dio la gana. Para escuchar a estos tipos tienes que
estar dispuesto a una confrontación emocional/musical fuerte, y la gente no
anda por la vida con tales disposiciones a toda hora. Para escuchar a Silver
Mt. Zion es más o menos necesario, ahora veo, que ellos te encuentren a ti en
el momento preciso. Fui muy estúpido al pensar que una banda que yo empecé a
escuchar en una noche muy especial para mí tendría el mismo efecto en otra
persona a mitad de una clase de matemáticas.